El gobierno nacional decidió reforzar la prevención del delito en el Conurbano. Tiene preparado un plan para aumentar la presencia de Gendarmería en distintas áreas de la provincia de Buenos Aires. La idea, sobre la que se trabaja hace más de 30 días, es poner en la calle a unos 2000 gendarmes por turno. El movimiento implicaría la participación, en total, de unos 6000 efectivos. En la actualidad, ya hay unos 1200 gendarmes colaborando, por ejemplo, con las tareas de Seguridad Vial en distintas rutas y autopistas; y hay también unos 200 miembros de Prefectura Naval.
En marzo del año pasado, el gobernador Daniel Scioli anunció la llegada de 1200 gendarmes para participar en las tareas de prevención del delito (ese mismo día informó que se incorporarían otros 1300 policías bonaerenses recién egresados de las escuelas oficiales). El refuerzo funcionaba desde julio del año 2003, cuando fue acordado por los entonces ministros de Justicia Gustavo Béliz y de Seguridad bonaerense Juan Pablo Cafiero. El plan se llamó, en ese entonces, “Ejercicios de saturación” y tuvo como estrategia la selección de puntos fijos.
El gobierno nacional trabajó durante octubre en distintos planes para reforzar la seguridad en el Gran Buenos Aires. Este mes un grupo de intendentes había solicitado mayor presencia de Gendermería. La inseguridad encabeza la preocupación de los ciudadanos, según todos los estudios de opinión.
Sistema de saturación
“Hace rato que el gobierno nacional trabaja para mejorar el problema de la inseguridad. No es una cuestión nueva”, sostuvo, por su parte, el jefe comunal de Tres de Febrero, Hugo Curto. En su distrito se dio el primer desembarco de la Gendarmería en territorio bonaerense. En noviembre de 2003, durante la gestión de Gustavo Beliz al frente del Ministerio de Justicia y Seguridad, los gendarmes desembarcaron en el barrio Ejército de los Andes, más conocido como Fuerte Apache.
Vale consignar que cuando los gendarmes empezaron a operar en Fuerte Apache, se dispusieron allí unos 300 hombres. El otro antecedente fue el Operativo Cono, que en los comienzos del gobierno kirchnerista trasladó algo más de 1000 gendarmes a custodiar durante unos meses los accesos entre la ciudad y el conurbano.
El jefe comunal de San Fernando, Osvaldo Amieiro, está a favor del plan, pero les explicó a sus interlocutores del gobierno nacional que lo mejor sería que los gendarmes recorrieran el distrito, en vez de estar en un punto fijo, para evitar una “migración” de la delincuencia.
Al igual que en Fuerte Apache, la Gendarmería ya trabaja en la villa La Cava, en San Isidro. En esos lugares las fuerzas federales se hicieron sentir fuerte, con la colocación de puntos de control de documentación para quienes entran y salen de esos barrios, además de desarrollar patrullajes con varios hombres provistos de fusiles de asalto.
Una táctica similar será empleada ahora en otras villas y lugares con mayores índices de seguridad. Los intendentes de Berazategui, Juan José Mussi, y de Quilmes, Franciso Gutiérrez, buscan en estos momentos alojamientos para los gendarmes que actuarán en sus municipios.
“Oficialmente no conozco el plan, me parece bueno que trabajemos para mejorar la seguridad. Todos tenemos que hacer esfuerzos. El envío de la Gendarmería al conurbano es una idea que se puede acoplar con la iniciativa de la policía comunal”, dijo el intendente de Tigre, Sergio Massa.
El mayor problema por resolver en estos días tiene que ver con la logística. Aquellos que saben los entretelones de esta operación reseñan las dificultades que se presentan para el alojamiento de tantos gendarmes, que cumplen funciones en el interior del país. Estarán en operaciones de manera permanente, por lo que se requieren lugares donde dormir cercanos a los puntos que controlarán.
Para cumplir con esta misión la Gendarmería adelantó el período de licencia anual de sus efectivos. En estos días gozan de sus vacaciones, que de manera natural se toman en enero y febrero. La idea es que cuando se despliegue la fuerza Región Metropolitana no disminuya su capacidad operativa por licencias. Es más, los jefes chequean el estado físico de cada convocado para no perder ni un hombre por dolencias que arrastren.
Frente a este plan, los gendarmes están en un proceso de reingeniería interna para poder contar con esos más de 6000 hombres en el conurbano sin afectar demasiado las operaciones en sus escuadrones de origen. Ese despliegue no incluye a los algo más de 700 efectivos que ya trabajan en Fuerte Apache, La Cava, en el control de autopistas y en algunos ramales ferroviarios del conurbano. De esa manera la presencia efectiva de la Gendarmería en el conurbano puede alcanzar los 7000 hombres.
Fuente Tiempo Argentino y La Nación






Es indudable las buenas intenciones que tienen los que toman estas medidas pero estan muy lejos de encontrar una solucion a la inseguridad ,se puede traer la fuerza Policial mas poderoza y la inseguridad no va a terminar por que el problema es la justicia y no la policia si la policia es mala es una consecuencia de la mala justicia .SI TODOS LOS DELICUENTES QUE COMETEN DELITOS Y AL MOMENTO DE SER ATRAPADOS TIENEN ANTESEDENTES Y PRONTUARIO QUIERE DECIR QUE SI ESTARIAN PRESOS POR LOS DELITOS QUE COMETIERON ANTERIOMENTE NO ESTARIAN COMETIENDO OTRO ES TAN SIMPLE PERO .. PIENSELO.
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